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En Santiago Nació un Rey… – Rey Caney

Texto y fotos: Juan G. Cuadras

Durante mucho tiempo acaricié la idea de hacerle una entrevista a Reynaldo Hierrezuelo y de repente, estoy hablando con él: con Rey Caney. Soy el menor de once hermanos y nací el 30 de diciembre de 1926 en Santiago de Cuba. Se dice que usted y sus hermanos hacían grandes descargas musicales Sí, eso lo hacíamos en Siboney, un lugarcito de El Caney donde teníamos la casa. Allí empezaron a llamarme Rey Caney: Rey por Rey-naldo y Caney por el lugar.

Cuándo surgen Los Compadres?

En el año 1949, y te digo que fue por casualidad. Mi hermano Lorenzo estaba actuando con María Teresa Vera en una fiesta, ella se indispuso, y entonces Lorenzo dijo que traería a otra persona para terminar el trabajo, y regresó con Francisco Repilado con el que había trabajado en otras agrupaciones, incluyendo el cuarteto Hatuey, que estaba formado inicialmente, además, por Evelio Machín, Francisco Repilado y Marcelino Guerra (Rapindey); Armando Dulfo también formó parte del cuarteto.

Cuándo llega usted a Los Compadres?

En 1952 vine a La Habana con el cuarteto Baraguá, que estaba integrado por mis hermanos Caridad y Ricardo y Rigoberto Echevarría, más conocido por Maduro, quien además de tocar el cuatro, era fabricante de instrumentos de cuerdas y será un factor importante en un momento de esta historia.

Pudimos hacer algunos programitas, pero aquello duró poco, y me quedé como acompañante del dúo de Los Compadres porque en las transmisiones radiales ellos se acompañaban con bongó, contrabajo y güiro.

Me incorporo como propietario de la plaza a finales de 1953, tocando ese famoso instrumentico al que muchos le decían pianolo o armónico, pero que yo siempre le he llamado “armonioso”.

Quién es el creador del famoso armonioso?

No quiero entrar en polémica, porque en Santiago de Cuba hubo un señor que se llamó Juan Medina -le decían “El cartero“- que también tocaba un instrumento similar. Yo era guitarrero, y Repilado lo que tocaba era un laúd puesto por esa afinación con el cuarteto Hatuey, y al principio con Los Compadres; cuando yo me incorporo como acompañante, a Francisco se le ocurre que Maduro le hiciera un instrumento con esa figura que no es ni guitarra ni laúd, con diez cuerdas.

Así nace el armónico o armonioso: fue Maduro quien le dio esa forma. Cuando ellos se separan, Lorenzo me preguntó si yo me atrevía a tocarlo, y durante casi 40 años toqué el armonioso. Maduro me hizo dos instrumentos de esos, pero con la caja más gruesa buscando mayor sonoridad. Esas son cosas que el público no sabe.

Y aquella polémica a cerca de la relación familiar que existía entre Los Compadres?

Ah, ese asunto fue el que me motivó a crear un número musical: “El run run”. Sucede que en la revista Carteles publicaron un reportaje sobre nosotros, y el periodista puso en el pie de la foto “Los Compadres, padre e hijo”.

Estudió música?

Nunca, porque no podía. Mi música fue toda empírica, yo aprendí mirando a los demás. Ya después que tuve algún conocimiento me di cuenta que necesitaba estudiar un poco, y me compré un librito de teoría y uno de solfeo en clave Fá, porque también “rasguño” el contrabajo, y así más o menos te puedo decir que conozco un poquito el pentagrama.
Sabemos que durante toda su vida trabajó con muchos grandes músicos, no solamente de Cuba.

He tenido la suerte de trabajar con el trío Universal, con los hermanos Castillo, Angel Almenares, Mario Rudis, Miguel Angel Justiz y con Pedro Espí, más conocido como “Pedro el cojo, y el privilegio de alternar con Sindo Garay El primer tema “En casa de Pedro el Cojo” lo hice yo y se grabó con Los Compadres, y más tarde lo popularizó Pacho Alonso. Actué también con Raúl Lima, Ojeda, Clavelito, Radeunda Lima Celina González, Adolfo Alfonso, Chanito Isidrón, Angelito Valiente, Fernando Alvarez, Blanca Rosa Gil, Ñico Membiela, Roberto Faz, Orlando Contreras, Orlando Vallejo y otros más. Pon ahí que Ñico Saquito era mi compañero y mi amigo.

En la televisión actué con Pedrito Rico y con Joselito, un muchachito español que tenía 10 u 11 años cuando vino a Cuba. Formé parte del Conjunto Caney, de Benitico Yánes que al principio se llamaba el Conjunto de Carlos. Pasé por otras agrupaciones como Brisas de Nipe, Melodías del Sur y la orquesta de Lino Borbolla.

En 1960 viajé a Nueva York con Miguelito Cuní y debuté con el conjunto de Arsenio Rodríguez; eso fue en el PALLADIUM, también me acompañó la orquesta de Machito, alternamos con Cortijo y su Combo, Celia Cruz y otros; actuamos también en el teatro PUERTO RICO de Nueva York acompañados por la orquesta de César Concepción, estaban además Rolando Lasserie y Fernando Alvarez.

En el cabaret CABORROJEÑO me acompañó la orquesta de Joe Valle, alterné con Ismael Rivera y tuve un encuentro maravilloso en Nueva York con Mario Bausá. Por esa misma fecha ya había grabado con la Sonora Matancera. Me sentí muy orgulloso cuando Rogelio Martínez me fue a buscar para que me incorporara a la Sonora. Yo estaba preparado para salir con la Sonora a cumplir un contrato de cinco años con los hoteles HILTON. En uno de esos viajes la Sonora estaba afuera y yo estaba adentro, estoy dentro y estaré dentro con todo el respeto para los que estén afuera.

Cómo llega usted al ALI BAR y a Benny Moré?

Es justo decir que Francisco Repilado me llevó, y Ojeda me propuso que cantara como solista en un grupito que tenía Manolito Menéndez para hacer momentos musicales del Cabaret, después Alipio García me propuso que cantara con la orquesta del ALÍ BAR. Pues nada, empecé a cantar lo que fuera, porque yo era un “cantador”. Antiguamente había que cantar de todo.

Un buen día me aparecí con uno de esos papeles que regalaban las editoras de música era “Dolor y perdón”, algo que el Benny había grabado recientemente. Los momentos musicales se hacían con la luz apagada, y cuando canté “Dolor y perdón” hubo que encender la luz para que el público viera quién lo había cantado, y me hicieron repetirlo para ver si era cierto.
Tengo el orgullo de haber actuado junto a Benny, con el que algunas veces canté a dúo. Y un día el no vino al show; era sábado, aquello estaba lleno. Imagínate, el público prácticamente se amotinó y Alipio me propuso salir a sustituirlo. El animador, a duras penas logró que el público aceptara escuchar a un discípulo del Benny. Les canté doce temas… y me llevaron cargado para el camerino. Fui el primer cantante cubano que interpretó las canciones del Benny y en el mismo ALI BAR.

Hábleme de la Vieja Trova santiaguera Después de mi jubilación viene a Cuba un reportero queriendo hacer un trabajo sobre la música cubana vieja. La música nunca es vieja, si no estaríamos diciendo que la “Quinta Sinfonía” de Bethoven es vieja. Los que se ponen viejos son los intérpretes.

Como te decía, llega este señor y lo mandan a Santiago de Cuba; allí lo atendió Enrique Bonne y se formó el quinteto; negociaron con la discográfica “Nube Negra” para hacer un disco, pero hicimos tres con el nombre de Vieja Trova Santiaguera. El éxito fue rotundo.

Qué hace actualmente Rey Caney?

Estoy con la Vieja Trova; pero en 1999 hice un disco en solitario: la Virgin Record me grabó 14 temas, 11 de mi autoría, es como un testamento de números que tenía dedicado a mi mujer y a mis hijos, el CD se llama “Enamorado de la vida”.

Te cuento que hicimos una película que se llama “Lágrimas Negras”, con la cual hemos obtenido 10 premios en festivales de cine, y aquí no se ha visto prácticamente.

Por último, dígame, ¿en qué cree Rey Caney?

Creo en todo aquello de lo que se pueda dudar. Por eso creo que publicarás todo esto.

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