| Al tramo de vía que comienza y termina
en dos puntos tan refrescantes como son la heladería Coppelia
y el muro del Malecón, se le ha bautizado popularmente
como La Rampa. Recibe este singular nombre lo que va desde la cuna
del sabroso helado hasta el paisaje marino, o viceversa.
Se extiende por unas siete cuadras, o sea, menos de un kilómetro.
Sin embargo, destaca a todas luces como la pendiente más
famosa de La Habana.
Al desandar La Rampa, uno puede encontrarse el Pabellón
Cuba, una suerte de céntrico recinto ferial, que también
sirve como área de desfile de modas, exhibiciones deportivas
y para otras actividades culturales.
Asimismo, está en la zona el hotel emblema Habana
Libre Tryp con sus 574 habitaciones, suites y junior suites.
Los cines Yara y Rampa, tanto como el centro nocturno
La Zorra y el Cuervo - este último para quienes
gustan preferiblemente del jazz - están enclavados allí.
También en ese tramo puede uno encontrar las oficinas
de las compañías aéreas AOM, LTU, Iberia,
Mexicana, TAAG, Aeroflot y Cubana, entre otras.
Aunque pudiera ser considerada una paradoja, lo cierto es que
todas ellas se hallan más pegadas al mar, que al cielo
que cruzan sus aviones.
Y si el apetito se nos despertara durante el recorrido, se puede
acudir al restaurante El Mandarín (para vegetarianos)
o llegarse a El Sofía (comida internacional).
En caso de que el visitante disponga de tiempo suficiente, bastaría
con sentarse un rato en el muro del malecón como cualquier
otro de los pescadores de orilla que allí se acomodan,
o recorrer la plaza de artesanos sita en 23 entre M y N,
para disfrutar de sus variadas ofertas.
A fin de cuentas, se trata de una zona propia para el paseo urbano
en la capital de la mayor de las Antillas.
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