|
Es un hecho cierto que el judaísmo fue introducido en
la isla durante la etapa colonial, dada la influencia que
este ejercía sobre la metrópoli española.
No obstante, los primeros judíos que llegaron a la Isla
lo hicieron provenientes de Estados Unidos, adonde habían
arribado desde Europa.
En los primeros años del siglo XX fundaron la United
Hebrew Congregation que, en l906, adquirió un terreno
y construyó el Cementerio Macabeo, en el municipio
capitalino de Guanabacoa. Hoy en día continúa
siendo ese el campo santo de la Comunidad Judía en La Habana.
Antes de la Primera Guerra Mundial judíos sefaradíes,
procedentes en gran medida de Turquía, comenzaron
a llegar a la mayor de las Antillas. Este grupo fundó la
Chevet Ahim, institución que posteriormente llegó
a ser el Centro Safaradí.
A finales de la Primera Guerra Mundial hubo una gran ola migratoria
de judíos ashkenazies. Fueron ellos los que fundaron
el importante Centro Israelita y otras instituciones, con
las que crearon una red de trabajo en función de la educación
y actividades comunitarias, además de las propiamente religiosas.
A partir de 1959 y con la llegada al poder de la Revolución
en Cuba, la comunidad judía y dentro de ella las clases
más acomodadas emigraron a Estados Unidos, lo cual
redujo en casi un noventa por ciento este sector de la población
en el país.
En la actualidad radican en el país 500 familias
con unos 1 500 cubanos que se mantienen fieles a
sus raíces y tradiciones heredadas. Estos se agrupan básicamente
en seis comunidades judías radicadas en Santiago de Cuba,
Camagüey y Villa Clara y tres sinagogas en Ciudad de La Habana.
En la isla no existen rabinos y para las ceremonias que requieran
de sus funciones se invita a rabinos extranjeros. |