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Además, si el sosiego y la paz mejoraran al ser humano,
este Parque sería ideal para terapias colectivas. Pero
en este lugar hay algo.., una cosa especial..., no se
"No
busques la respuesta, yo te la daré", dijo mi amigo,
queriendo como siempre adivinar mis pensamientos. "Es el
amor, Mirta, es el amor. Este entorno lo concibieron dos esposos
enamorados.
"Fue en 1942 y la pareja estaba formada por José
Iturrioz y Onelia Méndez. Celebraban sus bodas de plata
y ambos soñaban con un sitio que perpetuara su pasión
y que llevara por nombre la unión de las tres primeras
letras de sus nombres: Jos y One.
"A los tres años la obra estaba casi terminada y
comenzaron a recibir muchos invitados. No hubo presidente de Cuba
que se perdiera la ocasión de conocer Josone. También
llegaron hombres de negocios, poetas, pintores y científicos.
Cuentan gentes de la época que cuanto ser ilustre visitaba
el país pedía conocer el Parque. Y dicen con picardía,
que los esposos tenían días de 'no recibo', los
cuales dedicaban a pasear y amarse libremente, sin testigos, tomando
los jardines como lecho."
Mi amigo no cambia, a bien informado no hay quien le gane. Pero
como todos llevamos oculto un descubridor, lo dejé en su
bar, preparando unos cubanísimos mojitos, y me escapé
a husmear sola. ¡Y vaya si me faltaba por conocer!
Imagínese que existe una guarapera que convierte el jugo
de caña en una bebida afrodisíaca; cinco restaurantes
donde es posible degustar exquisitos platos de la cocina criolla
e internacional. En particular El Dante, de la cocina italiana,
el cual atesora el beneplácito de numerosos turistas italianos
que han confesado sentirse como en casa. ¡Buen apetito!
También es posible darse el gusto de remar un poco en
la laguna o simplemente deleitarse contemplando la gran variedad
de aves que tienen en el Parque su habitat. Hay unos patos que
parecen nevados y un locuaz papagayo que sorprende con su gracioso
decir.
Tenía razón mi amigo en su comparación. Yo
no soy Eva, por supuesto, pero si me confinaran al Parque Josone,
sería una sanción que agradecería por el resto
de mis días. |